Libro: “Breve Historia de los Pueblos Árabes” de Juan Bosch

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Autor: Juan Bosch 1991

Reseña del libro:

Aborda temas como el imperio árabe, desde su formación hasta su suplantación por el imperio otomano, aparición de los países árabes hasta el final de la primera guerra mundial, surgimiento de más países árabes hasta el final de la primera guerra mundial, la aparición del Estado de Israel y el papel del petróleo en la política de los países de Oriente Medio. En fin, una obra clave para entender los conflictos y complejidades de esa parte del mundo.

Libro "Breve Historia de los pueblos Árabes" de Juan Bosch

Portada del libro “Breve Historia de los pueblos Árabes” de Juan Bosch

PREFACIO

Buenas noches dominicanas y dominicanos de origen dominicano o de origen árabe; buenas noches a los árabes que se encuentran aquí.

Deseo iniciar este acto entregando a los miembros de la comisión que lo organizó, a cada uno una de las tarjetas de invitación que se usaron para el acto con una dedicatoria mía a fin de que la guarden como un recuerdo de esta noche, no porque esta noche sea memorable desde el punto de vista de lo que voy a decir sino porque es memorable desde el punto de vista de la amistad domínico-árabe…

Y ahora deseo dedicar esta charla a la memoria de Aquiles Nimer, un palestino dominicano, palestino porque nació en Palestina, dominicano porque aquí vivió y aquí hizo su obra de escritor, y deseo dedicársela no solamente porque fue palestino-dominicano y porque fue escritor y porque tuve el privilegio de ser su amigo, sino porque en el año 1919, cuando se celebraba en Versalles la conferencia en la que el presidente Wilson de los Estados Unidos, que había ordenado la ocupación militar de nuestro país en el año 1916, como figura central de aquella conferencia de Versalles señalaba en el mapa de Europa y en el mapa de Asia y en el mapa de África los territorios que debían ser cedidos a tal o cual país, un hombre, joven entonces, alto, fornido, le gritó de pronto: “¡Presidente Wilson, acuérdese de la República Dominicana!”; y ese hombre era Aquiles Nimer (aplausos prolongados).

Todos los mapas que usaremos en esta charla son obra de una pareja de compañeros, Isabel Roques Martínez y Hernán Espinola, a quienes les pedí sentarse en la primera fila para que ustedes puedan identificarlos (aplausos).

DESDE EL IMPERIO ÁRABE HASTA EL IMPERIO OTOMANO

(…)

El imperio árabe del cual vamos a hablar esta noche no se fundamentó en el reconocimiento de la superioridad del pueblo árabe ni en el orden militar ni en el social. Se fundamentó, de parte de los pueblos no árabes que lo formaron, en la aceptación de la religión mahometana, es decir, en la aceptación del Islam, y en la aceptación de la lengua árabe porque fue ésa la lengua que usó Alá para hablarle a Mahoma; para darle a Mahoma sus ideas y decirle qué tenía él que hacer. Ahora bien, no seamos ilusos. No vaya ninguno de ustedes a creer que el Islam y la lengua árabe habrían sido recibidos por tantos pueblos diferentes si sus diversas capas sociales no hubieran recibido beneficios personales y sociales, beneficios de carácter material tan pronto como aceptaban ser parte del Islam…

Pero hay un hecho evidente; Mahoma va a representar para los árabes un papel similar, palabra que no quiere decir igual sino parecido, al que representó Solón para los atenienses; y ese papel consistió en organizar la vida social sin poner en peligro el poder y los privilegios de los eupátridas que formaban la capa de la cual iba a salir la oligarquía ateniense. Pero mientras la función de Solón consistió en crear un nuevo tipo de organización de la sociedad sin que eso signifique de ninguna manera que creara una sociedad nueva, la de Mahoma consistió en crear la unidad del pueblo árabe alrededor de una religión monoteísta, es decir, una religión en la que había un solo dios. En vez de la diversidad de dioses de las tribus impuso la creencia de un dios único que él no creó pero que hizo respetar y adorar de todos los árabes, y él se hizo respetar y seguir pero no como hijo o parte de ese dios sino como su profeta, el que hablaba por ese dios.

Para tener una idea de las diferencias que hubo entre Cristo y Mahoma, conviene consultar el libro El Islam, editado por John Alden Williams en la colección Grandes Religiones del Hombre Moderno. En ese libro se nos dice que en el Islam el equivalente de Cristo no es Mahoma; es el Qurán o Corán, palabra que quiere decir El Libro. El equivalente de Mahoma en el cristianismo son los evangelios y los doce apóstoles.

(…)

Fue, pues, una contradicción fundamental lo que destruyó al Imperio Árabe. Esa contradicción consistió en que la necesidad de prolongar su vida le produjo la muerte. Quizá en la historia política de la humanidad no haya otro caso de lucha de los contrarios que pueda apreciarse tan nítidamente en conjunto y en detalle como puede apreciarse en el caso del Imperio Árabe. Por esa razón el nacimiento, el desarrollo y la desaparición del Imperio Árabe forman una lección histórica de tal importancia que debería enseñarse en todas las escuelas del mundo, y muy especialmente debería enseñarse en las escuelas de los países de habla española, porque nosotros no podemos conocer nuestra historia si no conocemos a fondo la historia de España, y la historia de España no puede conocerse si no se conoce la historia del pueblo árabe.

(…)

 

De este libro estan extractado el texto de los siguientes artículos:

“EL PROBLEMA PALESTINO” (Primera parte), por Juan Bosch

“EL PROBLEMA PALESTINO” (Segunda parte), por Juan Bosch

“EL PROBLEMA PALESTINO” (Tercera parte y final), por Juan Bosch

 

 

Carta donde Juan Bosch responde a una carta enviada por la Hermandad Domínico-Árabe, a proposito de este libro.

Sres. Dr. Rafael Kasse Acta,
Dr. Luis G. González Canahuate,
Lic. Jorge Yeara Nasser,
Don Yamil Michelen,
Dr. Salomón Morún Acta,
Don Jorge Andón Jaar, y
Lic. Zahira E. Sainz Aybar.

Distinguidos amigos:

Respondo a la carta que a nombre de la Hermandad Domínico-Árabe me enviaron Uds. el 19 de este mes en la cual me invitaban a dar, bajo su patrocinio, una conferencia dirigida principalmente a la comunidad árabe y sus descendientes, en que se traten los conflictos del Oriente Medio y el problema del petróleo.

Debo decirles que me siento muy honrado con su invitación y que les doy las gracias por el honor que me hacen, pero al mismo tiempo debo decirles también que el tratamiento de los conflictos del Oriente Medio y del problema del petróleo requiere más de una conferencia y también más de dos, porque esos conflictos y ese problema tienen raíces lejanas en la historia y sin relacionarlos con sus raíces será difícil explicarlos y hacerlos comprender.

Así pues, respondo a su invitación con la siguiente propuesta: Que se organice una especie de cursillo de cuatro conferencias y que éstas sean dadas en cuatro semanas sucesivas en vez de hacerlo en cuatro días seguidos. Esas conferencias podrían tener los siguientes temas:

1ero.: El imperio árabe, desde su formación hasta su suplantación por el imperio otomano;

2do.: Aparición de los países árabes a causa de la desintegración del imperio otomano, hasta el final de la primera guerra mundial;

3ero.: Surgimiento de más países árabes como resultado de la segunda guerra mundial y formación del Estado de Israel;

4to.: El papel que ha jugado el petróleo en la política de los países del Oriente Medio.

(…)

Reciban un saludo afectuoso de su amigo,

Juan Bosch